Ubicacion

Calle Periodista Asunción Valdés, 7. Alicante, 03540

Año de construcción

2019

Superficie

60 m²

Constructora

Araque Maqueda

Chickencito

El toque GOURMET que lo hace único


¿Por qué todos los asadores de pollos son iguales? ¿Por qué todos tienen el mismo aspecto, el mismo olor y el mismo producto? ¿Acaso no existe otra manera de comer el pollo asado? ¿O al menos otra manera de enfocar el negocio?

Éstas son las preguntas que se hacían los socios de este nuevo negocio, un asador de pollos diferente e innovador. Innovador porque el pollo es campero, mucho más jugoso y grande, se asa con brasas, se le elimina la grasa sobrante y se complementa con salsas como jengibre, curry, picante o mediterránea. Un auténtico pollo gourmet.

Chickencito

Un antes y un después


Y tan diferente que se planteó, desde el principio, que desarrolláramos una marca que les ayudara a transmitir este nuevo concepto y los valores en los que se basa. Teniendo en cuenta que, en este tipo de negocios, se ha descuidado tradicionalmente el marketing y la estrategia, enfocarlo de este modo ya es innovador por sí mismo.

En un principio el cliente ya tenía un nombre definido para la marca. Pero, por varios motivos, estábamos convencidos de que éste no era el más adecuado. De modo que creamos un concepto de marca y un proyecto de interiorismo basándonos en un nuevo nombre, y les presentamos el proyecto completo. Y el riesgo valió la pena. Había nacido Chickencito.

Chickencito

Tan tierno que tienes que quererlo


¿Por qué Chickencito? Por varios motivos. La marca debía mostrarse, además de como exquisita, como sorprendente, divertida y tierna. Y el nuevo nombre transmite estos tres rasgos. De hecho, el eslogan que hemos creado es “Tan tierno que tienes que quererlo”, jugando con el doble sentido del adjetivo. Además, es un nombre muy recordable, fácil de escribir, descriptivo y a la vez diferenciador. Y, por último, algo muy importante para crear marca: el propio nombre se utiliza para hacer referencia el producto. Es decir, los clientes no dicen “vamos a comer pollo asado”, dicen “vamos a comer Chickencito”.

La identidad trata también de resultar divertida, pero por otro lado busca ser algo sofisticada y exquisita. Las terminaciones curvas y exageradas de la tipografía recuerdan algo al “art nouveau” francés. El color negro también lo hace, pero combinado con el amarillo resulta algo más “cañero”, por utilizar una expresión más emocional. Al igual que la web, en la que tratamos de simplificar al máximo y buscar la esencia de la marca, la esencia de Chickencito.

Chickencito

Donde todo sucede


Pero lo que más diferencia este negocio del resto de asadores de pollo es su local. Porque no se trata solo de asar pollos, sino de transmitir valores. Desde el principio planteamos cómo podría ser una granja que respondiera a los criterios estéticos de una boutique. ¿Cómo sería esa mezcla? Una granja sofisticada y elegante, sobria pero con personalidad. La personalidad que le dan las cerchas del techo pintadas de amarillo, la chapa oxidada del mostrador o el suelo de hormigón fratasado, en el que se adivinan huellas de pollo, como si alguno hubiera paseado por allí campando a sus anchas. O la pared de azulejo negro donde se exponen productos con los que acompañar este manjar.

Como resumen, podríamos decir que ha nacido un nuevo concepto de asador de pollos, y que confiamos en que crezca, se reproduzca, y que cuando muera lo haga con el orgullo de haber dejado una huella imborrable. La huella de Chickencito.